viernes, 29 de julio de 2016

TRADUCÇÃO DO LIVRO CAIM



Cuando el señor, también conocido como dios, se percató de que a Adán y Eva, perfectos a simple vista, no les salía una palabra de la boca ni emitían, al menos, algún sonido primitivo, tuvo que molestarse consigo mismo, ya que no había en el edén alguien más a quien responsabilizar por la gravísima falta, ya que los otros animales, productos, todos ellos, al igual que los dos humanos, de la mano divina, unos por medio de mugidos e rugidos, otros por ronquidos, chillidos, silbidos e cacareos, disfrutaban de voz propia.  En un arranque de ira, sorprendido con que todo podía haberse solucionado rápidamente con otro mandato, corrió hacia la pareja y, uno después del otro, sin contemplaciones, sin medias medidas, los hizo tragarse la lengua. De los escritos en que, a lo largo del tiempo, fueron consignados a los acontecimientos de estas épocas remotas, cualquiera de posible certificación canónica futura o fruto de las imaginaciones apócrifas e irremediablemente heréticas, no se aclara la duda sobre que lengua fue aquella, si el musculo flexible y húmedo que se mueve y remueve en la cavidad bucal y a veces fuera de ella, o el habla, también llamada idioma, del cual el Señor lamentablemente se había olvidado y que ignoramos cual fuese, ya que de él no quedó vestigio, ni por lo menos un corazón gravado en la corteza de un árbol con leyendas sentimentales, cualquier cosa del género como un te amo, eva.  Como una cosa, en principio, no debía estar sin la otra, es probable que algún otro objeto del ataque violento llevado a cabo por el Señor a las lenguas mudas de sus retoños fuese a ponerlas en contacto con el interior de su ser corporal, las llamadas incomodidades del ser, para que, en el porvenir, con algún conocimiento de causa, lograsen hablar de su oscura y laberíntica confusión cuya ventana, la boca, comenzaba a amenazarlas. Cualquier cosa puede ser. 


Evidentemente, por un escrúpulo de buen disimulo que solo le quedaba bien, además de compensar con una debida humildad su negligencia anterior, el Señor quiso comprobar que su error había sido corregido, y así, preguntó a adán, Tú, cómo te llamas, y el hombre respondió, Soy adán, tu primogénito, Señor. Después, el creador se viró hacia la mujer, Y tú, cómo te llamas tu, Soy eva, Señor, la primera dama, respondió ella innecesariamente, una vez que ya no había más. Se dio el Señor por satisfechos, se despidió con un Hasta pronto paternal, y volvió a su vida. Entonces, por primera vez, Adán le dijo a Eva, Vamos para la cama.  Set, el tercer hijo de la familia, solo llegó al mundo ciento treinta años después, no porque el embarazo necesitase de tanto tiempo para terminar la fabricación de un nuevo descendiente, sino porque las gónadas del padre y de la madre, los testículos y el útero respectivamente, habían tardado más de un siglo para madurar y desarrollar la potencia generativa suficiente. Hay que decir apresuradamente que el mandato solo se hizo una vez, que un hombre y una mujer no son máquinas de rellenar chorizos, las hormonas son cosas bastante complicadas, no se producen de la noche a la mañana, no se encuentran en farmacias ni en supermercados, hay que darle tiempo al tiempo.  Antes del nacimiento de Set, con escasa diferencia de tiempo entre ellos, primero Caín y después Abel. Lo que puede ser dejado sin referencia inmediata es el profundo odio que sentían por haber pasado tantos años sin vecinos, sin distracciones, sin un bebé gateando entre la cocina y la sala, sin más visitas que las del Señor, e incluso esos poquísimos y breves, espacios por largos periodos de ausencia, diez, quince, veinte, cincuenta años, imaginamos que poco habrá faltado para que los solitarios ocupantes del paraíso terrestre se vieran a sí mismos como unos pobres huérfanos abandonados en la floresta del universo, aunque no hubiesen sido capaces de explicar que es huérfano o abandonado. Es verdad que interdiariamente adán le decía a eva, Vamos a la cama, sin embargo la rutina conyugal, agravada, en el caso de ellos dos, por la inexistente variedad de posturas por falta de experiencia, que entonces se mostró tan destructiva como una invasión de carcoma que llega a roer las vigas de la casa. Por fuera, salvo un poco de polvo que se va escurriendo por aquí y allá en minúsculos orificios, o atentando apenas visible, pero por dentro la procesión es otra, no tardará mucho en que se caiga lo que tan firme parecía. En situaciones como ésta, hay quien defienda que le nacimiento de un hijo puede tener efectos reanimadores, sino del libido, que es obra de procesos químicos mucho más complejos que aprender a cambiarse el uniforme, al menos de los sentimientos, lo que, se reconoce no es una pequeña ganancia. Con respecto al señor y a sus visitas esporádicas, la primera fue para ver si adán y eva habían tenido problemas con la instalación doméstica, la segunda para saber si se habían beneficiado de la experiencia de la vida campestre e la tercera para avisar que no esperaba volver tan pronto, ya que tenía que hacer guardias por los otros paraísos existentes en el espacio celestial.  De hecho, solo volvió a aparecer mucho después, en una fecha de la cual no hubo registro, para expulsar a la infeliz pareja de Edén por el nefasto crimen de haberse comido el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Este episodio, que dio origen a la primera definición de un hasta ese momento ignorado pecado original, nunca fue bien explicado. En primer lugar, incluso la inteligencia más rudimental no tendría ninguna dificultad en comprender que estar informado siempre será preferible a desconocer, especialmente en materias tan delicadas como son esas del bien y del mal, en las cuales cualquiera se arriesga, sin dar por eso, una condena eterna a un infierno que aún estaba por inventarse. En segundo lugar, gritar a los cielos la retrospectiva del Señor, que si realmente no quería que se comiesen ese fruto, una solución fácil hubiese sido, bastaría no haber plantado el árbol, o colocarlo en otro lado, o rodearlo con una cerca de alambre de púas. Y, en tercer lugar, no fue porque hubiesen desobedecido la orden de dios que adán y eva descubrieron que estaban desnudos. Desnuditos, extremadamente en pelotas, ellos ya estaban así cuando se iban a la cama, e si el señor nunca se había percatado en tan evidente falta de pudor, la culpa era de su ceguera de progenitor, a tal, por lo visto incurable, que nos impide ver que nuestros hijos, al final de cuentas, son tan bueno o tan malos como los demás. 


Cuestión de orden. Antes de proseguir con esta instructiva y definitiva historia de Caín a que, con un atrevimiento nunca visto, metemos hombros, talvez sea aconsejable, para que el lector no se confunda por segunda vez con anacronismos pesados y medida, introducir algún criterio en la cronología de los acontecimientos. Así haremos, pues, comenzando por aclarar una duda maliciosa sobre Adán aunque sería competente para hacer un hijo a los ciento treinta años. A primera vista, no, si nos quedamos apenas con los índices de fertilidad de los tiempos modernos, pero esos ciento treinta año, durante la infancia del mundo, pocos tendrían representado que una simple y vigorosa adolescencia que hasta el más precoz de los casanovas desearían para él. Además, conviene recordar que adán vivió hasta los novecientos treinta años, faltándole poco, por lo tanto, para morir ahogado en el diluvio universal, ya que adelgazó en días de vida de lamec, padre de noé, futuro constructor del arca. Luego, tuvo suficiente tiempo para hacer hijos que hizo y muchos más si se hubiese molestado. Como ya dijimos, el segundo, el que vino después de Caín, fue Abel, un joven rubio, de buena figura, que, después de haber sido objeto de las mejores pruebas de estima del señor, acabo de la peor manera. Al tercero, como también fue dicho, lo llamaran set, sin embargo este no entrará en la narrativa que vamos componiendo paso a paso con la meticulosidad de historiados, por eso aquí lo dejamos, solo el nombre y nada más. Hay quien afirma que fue en la cabeza de él que nació la idea de crear una religión, pero esos asuntos delicados ya nos ocupamos en el pasado, con ligereza recriminable según la opinión de expertos, y en términos que muy probablemente solo nos perjudicaran en las alegaciones del juicio final cuando, puede que por exceso puede que por defecto, todas las almas son condenadas. Ahora solamente nos interesa la familia de la cual el papá adán es cabeza, y que cabeza tan mala fue, pues no vemos como llamarla de otra manera… 

Por Estefany Escalona

REFLEXÃO: LÍNGUAS – VIDAS EM PORTUGUÊS DOCUMENTÁRIO



Apesar deste documentário estar dirigido para um público de fala portuguesa, está legendado. Ora, esta é uma ilustração muito clara daquilo que o próprio vídeo quer transmitir, né? Estamos falando da diversidade linguística do português e, portanto, da diversidade cultural que achamos nos países lusófonos. O uso de legendas em português é uma mostra clara dessa própria diversidade. 


São tantos os sotaques e os jeitos de falar de cada povo lusófono, que era preciso acrescentar legendas que esclarecessem a mensagem para aqueles ouvintes que não faziam ideia do que certa pessoa dizia. 


Procuramos várias opiniões sobre o documentário e encontramos muita gente que achava dificílimo perceber o que diziam algumas pessoas entrevistadas, não só pelo sotaque, mas também pela forma em que estruturavam a mensagem, chegando mesmo até a considerar que se tratava duma outra língua.


Daí que o uso das legendas fosse completamente necessário. Isto dá muito para pensar. Vamos imaginar um cenário em que o vídeo se tratasse das variedades linguísticas do espanhol.  Acham que aconteceria a mesma coisa? Acham que o vídeo teria legendas? Na nossa opinião não seria assim. Ora, quantos países têm o espanhol como língua oficial?  24. 


 Nesses 24 países se fala um espanhol próprio que difere dos outros pelo vocabulário e pela pronuncia. Há uma diversidade espetacular, inclusive, segundo nós, mais ampla do que a diversidade lusófona. Porém, a tendência hispanófona é aquela de criar um espanhol “standard”, né? Um espanhol standard que neutralize as grandes diferenças e que faca com que possamos compreender-nos  entre nós próprios.


Este documentário, entretanto, mostra uma realidade oposta, já que podemos ver a vontade do lusófono de manter sua língua rica, diversa e heterogénea.  Há legendas, é verdade, mas as legendas são uma transcrição exata daquilo que foi dito pelo orador, não há correções nem termos neutros porque a intenção é que o público perceba os sons e as palavras, mas mantendo o jeito em que foram pronunciadas as frases e respeitando sua estilística. 


Reflitamos: nós, como estudantes de português, já enfrentamos a decisão da escolha de uma variante e agora, reparem, como foi essa escolha? Para nós, por exemplo, foi questão de identificação. Nós nos sentimos identificadas com a variante brasileira desde o começo, sei-là porque, mas foi assim. Com certeza, uma coisa parecida aconteceu com vocês e agora, quando se enganam e dizem ou escrevem algo numa variante que não é a vossa, sentem-se estranhos, como si estivessem interpretando o papel de uma outra pessoa. 


Vejamos outro caso: já neste quarto ano tivemos de compreender uma coisa. Sem importar nossa variante, é preciso conhecemos as duas. Se nós não conhecêssemos bem o português europeu, correriamos o risco de perdermos trabalhos. Por quê? Porque é a mesma língua, mas ninguém envia um encargo de português europeu para uma tradutora que só conhece de português brasileiro.  


Reparam na forte conservação que dão os falantes lusófonos para seu jeito de falar? E claro que o fazem. O português é uma língua que edifica realidades e se deixa ao mesmo tempo influenciar por elas. Vemo-lo no vídeo, cantores, escritores, pessoas sem muito pobres, todas falam português, mas e um jeito diferente. 


Finalizamos esta reflexão com uma frase pronunciada por  José Saramago no final do documentário: 


“Quase me apetece dizer que não há uma língua portuguesa. Há línguas em português. É uma língua que tinha de passar, inevitavelmente por transformações segundo os lugares onde a falam, as culturas e as influências. Mas isso não tira nada da evidencia de que se trata do corpo da língua portuguesa, um corpo espalhado pelo mundo”.


FIGURA DO CAIM REPRESENTADA POR SARAMAGO



Depois de lermos o livro, decidimos extrairmos algumas figuras de linguagem que achamos interessantes e que estavam presentes em frases que refletiam o Caim, sua forma de pensar e de ser. 



CAMPOS LEXICAIS
SUSBTANTIVOS

Acordo / Responsabilidade / Segredo / Deus / Crime / Culpa / Condenação / Castigo / Remorso / Vítimas / Assassino / Espírito.


VERBOS

Matar / Morrer / Devorar.


ADJETIVO

Inquieto / Perplexo / Atónito / Desconcertado / Malicioso / Malvado / Infame.



FIGURAS DE LINGUAGEM

COMPARAÇÃO 

Confrontar uma coisa com outra para lhe determinar diferença, semelhança ou relação.
“Enquanto Abel preferia a companhia das ovelhas e dos cordeiros, as alegrias de Caim iam todas para as enxadas, orquilhas e as gadanhas, um, fadado para abrir caminho na pecuária, outro, para singrar na agricultura” PAG 28

CONCILIATO

Retoma-se um termo usado anteriormente no discurso e reutiliza-se com um sentido oposto o diferente ao original.
“E de todos os seres, dirás, mas não de mim nem de minha liberdade, Liberdade para matar, Como tu foste livre para deixar que eu matasse a abel quando estava na tua mão evitado, bastaria que por um momento abandonasses a soberba da infalibilidade que partilhas com todos os outros deuses, bastaria que por um momento fosses realmente misericordioso”  PAG 29

DISTINCTIO

Este recurso exprime o inapropriado de considerar como sinônimos dois termos relacionados.
“Tu é que o mataste, Sim, é verdade, eu fui o braço executor, mas a sentença foi ditada por ti” PAG 31

ANTÍTESE

Consiste na aproximação de termos contrários, de palavras que se opõem pelo sentido, com a produção de uma expressão com sentido possível e lógico na língua.
“Não teve nem sonhos nem pesadelos, dormiu como se supõe que deverá dormir uma pedra, sem consciência, sem responsabilidade, sem culpa, porém, ao acordar, à primeira luz da manha, as suas palavras foram, Matei o meu irmão”  PAG 27

METÁFORA

Figura de retórica em que a si
gnificação habitual de uma palavra é substituída por outra, só aplicável por comparação subentendida.
“O futuro já está escrito, o que nós não sabemos é ler-lhe a página” PAG 107

SÍMILE

Comparação que se faz entre duas coisas que se assemelham
“Não creio, os deuses são como pocos sem fundo, se te debrucares neles nem mesmo a tua imagem conseguirás ver,  Com o tempo todos os pocos acabam por secar, a tua hora também há de chegar”. PAG 127

CORRECTIO

Introduz-se uma “correção” sobre um elemento emitido no discurso. Esta correção apresenta uma relação de antonímia entre os elementos implicados.
“Não nasci para isto, pensa caim. Também não havia nascido para matar o seu próprio irmão , e apesar disto tinha-o deixado cadáver no meio do campo com os olhos e a boca cobertos de moscas...”  PAG 49

IRONIA

E uma forma de expressão literária ou uma figura de retórica que consiste em dizer o contrário daquilo que se pensa, deixando entender uma distância entre aquilo que dizemos e que realmente pensamos.
“O teu sinal negro na testa está maior, parece um sol negro a levantar-se do horizonte dos olhos, Bravo, exclamou Caim batendo as palmas, não sabia que fosses dado à poesia” PAG 127



Caim como narrador testemunha

Ele não é a personagem principal da história, não obstante, ele vive como personagem secundária os aspetos mais importantes do Antigo Testamento. Ele é um olhar objetivo dos acontecimentos na Bíblia.


José Saramago e a cronologia

Como podia fazer Jose Saramago para que todas as personagens do Antigo Testamento estivessem vinculadas? Como relacionar um crime com outro? Em vez de utilizar o presente, pretérito e o futuro, o autor decide trabalhar com o tempo presente nada mais. Isto é, os tipos de presente: o que tem se passado, o que esta se passando e o que vai se passar. Desta maneira, Saramago pôde ir ao tempo que quiser sem fazer saltos. Segundo a Bíblia, Caim aparece para criar Enoch ou artes. No entanto, cá sua história muda para ele ser um vagabundo eterno, que nada fundou, mas que é testemunha da verdadeira relação entre as ações de Deus e as ações da humanidade.


José Saramago, Caim e Deus

O autor coloca todas as personagens em pé de igualdade, como é o caso da relação entre Deus e Caim. O homem foi criado a imagem e semelhança de Deus, no discurso bíblico, Deus é o ser maior, incomparável, inquestionável, já na narrativa de Saramago Deus, apesar de todo o poder divino que possui, encontra-se em pé de igualdade com o Caim (uma aproximação ao nível discursivo) – observável, inclusive, pela grafia de todos os substantivos próprios com letra minúscula. Interessante notarmos que a relação entre Deus e Caim ocorre de certa forma, numa altura de igualdade, em que nenhuma das personagens se sente ou é apresentada como inferior a outra.



A mensagem de Saramago a traves de Caim

Percebemos então que José Saramago aderiu à premissa romântica de que fazer Arte significa transfigurar um objeto em função dos valores subjetivos do eu. Isso proporcionou a este artista da palavra interpelar aqueles valores que lhe foram impostos e com os quais não concordava. Percebemos que, na construção de Caim, o primeiro assassino da historia da humanidade, a primeira pessoa que questiona as ações e intenções de Deus e o culpa das mortes na Bíblia, Saramago busca nesse livro sagrado lacunas que os demais seres humanos não haviam observado até então.

Caim é uma personagem criada para transmitir a critica que tem Saramago com a Bíblia e seu descontento com a percepção da mesma. No decorrer da narrativa, Caim vive e vê os vários mandos e desmandos de Deus para com a humanidade, aponta injustiças que esta divindade comete, critica suas ações, discute diretamente com ele, enfim, possui um olhar muito mais crítico, ativo do que passivo em relação a este Deus, a esta figura paternal que tudo rege e em tudo manda.

Nesta passagem, Caim põe à prova a misericórdia divina, Saramago ironiza com o poder de Deus em controlar a vida humana e de certa maneira o desafia, dizendo que sua liberdade a ninguém pertence, nem mesmo a uma divindade. A paródia que o narrador imprime ao texto bíblico é um processo de desconstrução da “verdade” bíblica, lançando sobre ela a dúvida acerca do amor de Deus.

Observamos que Caim está convencido e, juntamente com o narrador, induz o interlocutor textual a perceber que Deus criou o mundo, os homens, os seres em geral, apenas para se distrair do ostracismo divino. Ele dotou os homens de vida, inteligência, entretanto, busca a todo o momento controlá-los, manipulá-los, se lhes desagradam, Deus simplesmente os destrói e inicia a “brincadeira” com outros. Porém, Caim, enquanto alguém que criou um embate de ódio contra o senhor, em sua mísera humanidade, deseja acabar com as atrocidades cometidas pela divindade.

“Eu não fiz mais que matar um irmão e o senhor castigou-me, quero ver agora quem vai castigar o senhor por estas mortes, pensou caim, e logo continuou, Lúcifer sabia bem o que fazia quando se rebelou contra deus, há quem diga que o fez por inveja e não é certo, o que ele conhecia era a maligna natureza do sujeito.”

Valentina Coronado e Verónica Sarache